100 motivos para acercarse a la música


Motivo nº 51: Un chute de adrenalina.

Algunos aprovechan el verano para practicar deportes de aventura: parapente, rafting, tirolina, barranquismo, y un largo etcétera. El músico experimenta el mismo cosquilleo, como el surfista sobre las olas, sabiendo que cada instante sobre el escenario será único e irrepetible. No hay vuelta atrás, no puede cambiar una palabra, como el escritor, ni añadir una nueva pincelada, como el pintor. Los sonidos, las notas, se escapan de sus manos irremediablemente, y cada segundo es una oportunidad, perdida o no, para expresar lo que siente. Un chute de adrenalina verdaderamente adictivo.


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