El acordeón, un instrumento de primera


¡Qué difícil es librarse de los estereotipos! A día de hoy, sigo sin entender a esas personas que aún hoy en día siguen considerando el acordeón como un instrumento de segunda.

Los que nos dedicamos a esto de la Música, en especial al acordeón, hemos sufrido en nuestras carnes el desprecio de la gente elitista (o snob) que siempre ha infravalorado el fuelle. Aunque también hemos gozado ante su sorpresa cuando nos escuchan y abren sus ojos, atónitos, y sus oídos, deleitados, ante la realidad de un gran instrumento.

Una misma melodía puede ser interpretada por un violinista, un cellista, un clarinetista, un largo etcétera de instrumentos, o por un acordeonista. Con cualquiera de estos instrumentos podemos elevarla a la categoría de sublime o destrozarla.

Nuestro maestro Josu Loroño demostró que el acordeón es tan digno de formar parte de una orquesta sinfónica como cualquier otro de los habituales en estas formaciones.

Así que, pediría por favor, no boicoteen ni desorienten a todo aquel que quiera acercarse a este bello instrumento, porque es tan de primera como cualquier otro.


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