100 Motivos para acercarse a la música


Motivo nº 65: Nadando en la música

No hay que tener miedo a sumergirse en el mundo de la música. Al principio, comienzas chapoteando en la orilla y jugando con sencillas melodías. Como en tus primeros días de playa. Corres tras las pequeñas olas y luego escapas de ellas. Después vas adentrándote más, y más, pero siempre de forma progresiva con la confianza que te aporta esa persona que está a tu lado, siempre vigilante, que te acompaña y ayuda en ese largo trayecto. Con el tiempo, te sientes capaz de soltarte y comienzas a disfrutar de algo que empezó como un simple juego. A mí me satisface nadar en soledad, pero me parece que es muchísimo más divertido hacerlo en compañía, tal y como sucede con la música. En mi caso, la música comenzó de esa manera, solo hay que dejarse llevar y disfrutar.


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